La Segunda | ¿Qué hacer ante el acoso por WhatsApp? – Jose Luis Ugarte

La condena a la Clínica Hospital del Profesor —pagar una indemnización de 86 millones de pesos—por acoso laboral a una médica residente abre un debate sobre el uso de los grupos de WhatsApp. Los mensajes presentados por la víctima —que denunciaba haber sido despedida a 10 días de contraer un Acuerdo de Unión Civil— delataban la obsesión de su superior, el jefe de Pacientes Críticos, que le enviaba insinuaciones sexistas. Aparte, en la red grupal se celebraban chistes de dudoso gusto. ¿Qué hacer en estos casos?

El abogado penalista y especialista en el tema, Juan Carlos Manríquez, dice que todas las empresas tienen su reglamento interno que tipifica la situación de acoso tanto físico, verbal o por escrito, cosa que incluye el uso de redes sociales. “En base a eso la víctima hace la denuncia. La ley en general obliga al empleador a crear una comisión investigadora que indaga el hecho y con esos antecedentes emite una opinión. Paralelamente, esa denuncia pasa a la Inspección del Trabajo. Y si ella determina que el caso fue acoso, llegando a lo físico, puede pasar a la fiscalía”.

Y aclara: “Si un trabajador es testigo de una situación de acoso en redes sociales, sin ser éste la víctima directa, no es obligación legal denunciar el hecho. A menos que esté claramente establecido como un deber en los reglamentos y estatutos internos. Ahí podría caer en una falta interna si no denuncia la situación. Ahora, si el jefe es testigo de una situación de acoso y no hace nada, la cosa cambia. Podría ser denunciado por falta de probidad al no tratar dignamente a los trabajadores, pudiendo el dueño de la empresa sancionarlo o terminar el contrato”.

Capturar el WhatsApp

El primer paso es acercarse a Recursos Humanos. Hacer la denuncia requiere presentar las pruebas, lo que en el mundo de WhatsApp es fácil, siendo cosa de cap
turar diálogos o imágenes. “A muchos se les olvida que todo está registrado”, dice la directora ejecutiva de la ONG Derechos Digitales, María Paz Canales. “No hay diferencia en que haya sido en un WhatsApp grupal u otro tipo de red. Lo relevante es que se produjeron conductas constitutivas de comportamiento inadecuado”. Aunque la institución se defendió diciendo que la afectada «no reclamó», le corresponde al juez laboral ponderar la situación. “Y si la clínica no tenía política interna preventiva para este tipo de canal de comunicación, puede llegar a estimarse negligente por no mantener un sano ambiente laboral”, explica Canales.

El abogado y profesor de Derecho Laboral de la UDP, José Luis Ugarte, subraya que “el mundo tecnológico reproduce el mundo real y profundiza los fenómenos de control y poder”.

“WhatsApp no es un mundo artificial. Acá la relación de poder no sólo se mantiene, sino que la tecnología refuerza la posibilidad de controlar al trabajador. El jefe en su relación con un subalterno siempre está en una circunstancia de poder. El empleado puede sentirse presionado a guardar silencio frente a situaciones incómodas. Pero esta circunstancia no exime al empleador, que tiene un deber objetivo de generar un ambiente de trabajo seguro. Más aún, cuando a la perspectiva laboral, se le agrega la de género”, advierte.

Categorías

Manríquez agrega que hay que tener claro que este tipo de acoso de características sexuales es una “subespecie” del acoso laboral o mobbing. Este se manifiesta de tres maneras: jerárquica propia (jefe acosa a un inferior), acoso impropio inverso (inferior acosa a su jefe) y acoso horizontal (entre uno o más trabajadores del mismo rango).

Los expertos coinciden en que es fundamental en un trabajo sentirse cómodo y seguro. Si un chat grupal vulnera estos principios debe denunciarse. “Hace una década, los hombres hacían exactamente los mismos comentarios misóginos denunciados. En la medida que la norma social va evolucionando, también lo hace el análisis de la jurisprudencia. Desde hace mucho rato las mujeres vienen denunciando estas situaciones que les impiden desempeñarse en un ambiente grato y que merman sus capacidades”, comenta.

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