Relator Especial sobre los derechos humanos de los migrantes de Naciones Unidas, profesor Felipe González, presenta informe anual ante Consejo de DD.HH. de la ONU

Su primer informe ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU presentó el 18 de junio el Relator Especial sobre los derechos humanos de los migrantes, el profesor UDP Felipe González Morales.

El académico -quien asumió el pasado 1 de agosto en el cargo– expuso el trabajo que ha realizado en el marco del 38° período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos del organismo internacional.

Entre las conclusiones y recomendaciones del informe, el cual se puede acceder en este link, plantea que “todos los migrantes tienen derecho a la protección de sus derechos humanos, sin discriminación e independientemente de su situación. Los migrantes en situación irregular requieren procedimientos individuales de examen y evaluación, de manera que sean efectivamente detectadas sus circunstancias específicas de vulnerabilidad y puedan determinarse marcos de protección jurídica que respondan a sus necesidades, en particular con arreglo al derecho internacional de los derechos humanos”.

También que “la devolución de los migrantes que no cumplan las normas jurídicas internacionales o nacionales a los efectos de permanecer en el país de acogida debe llevarse a cabo en condiciones de seguridad, con respecto a su dignidad, a su humanidad y a sus derechos humanos y de conformidad con el derecho internacional”.

Agrega que “el pacto mundial para una migración segura, ordenada y regular constituirá un cambio fundamental en la manera en que se percibe y se encuadra la migración. En particular, los Estados deben pasar de una política de contención a otra centrada en los migrantes y que garantice que los desplazamientos, incluidos los retornos, se llevan a cabo con pleno respeto de los derechos humanos”.

En uno de los puntos, el documento señala que “los niños, bien sea no acompañados, separados o acompañados de sus padres u otros cuidadores, solo deben ser devueltos cuando se haya determinado que ello redundará en su interés superior mediante un procedimiento adecuado ante una institución competente que incluya la adecuada representación del niño. Las familias nunca deben ser separadas a menos que la separación sea necesaria para garantizar el interés superior del niño; los niños no deben ser detenidos sobre la base de su situación migratoria o la de su familia, y en lugar de eso deben aprobarse medidas alternativas a la privación de libertad, como las soluciones basadas en la familia”. 

Durante el periodo, el Relator Especial informó que realizó una visita a Nepal (del 29 de enero al 5 de febrero de 2018) y que realizó otra a Mali en mayo de 2018. El Relator Especial agradece a los Gobiernos de ambos países su cooperación antes de las visitas y durante ellas. También dio las “gracias al Gobierno del Níger por haber aceptado una visita y alienta al Gobierno de los Estados Unidos de América a que responda de manera positiva a su solicitud de realizar una visita en el segundo semestre de 2018″. 

Además, informó que ha participado en el “proceso y la elaboración del pacto mundial para una migración segura, ordenada y regular” donde enfatizó que se debe hacer “hincapié en la necesidad de que las Naciones Unidas contasen con un marco sólido, basado en los derechos humanos, normativo e institucional para la migración, que garantizase la rendición de cuentas, la vigilancia y la supervisión”. 

En todo esta labor, el profesor ha sido apoyado por la Facultad de Derecho UDP, en especial por un equipo del Centro de Derechos Humanos que participó en la preparación del informe sobre retorno y reintegración de migrantes, el cual está contenido en el informe. 

Felipe González es profesor de Derecho Internacional Público en la Universidad Diego Portales, donde también es director de la Maestría en Derecho Internacional de los Derechos Humanos. También hace clases en diversos programas de posgrado en la Universidad Carlos III de Madrid desde 2003. Anteriormente fue Presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (2010-2011), donde se desempeñó además como Comisionado y Relator sobre Migrantes y Refugiados entre 2008 y 2015.

“Las familias nunca deben ser separadas a menos que la separación sea necesaria para garantizar el interés superior del niño; los niños no deben ser detenidos sobre la base de su situación migratoria o la de su familia, y en lugar de eso deben aprobarse medidas alternativas a la privación de libertad, como las soluciones basadas en la familia”. 

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