Entrevista a Esperanza Cueto en Revista Capital: “He sentido ese machismo que se cuela”

Esperanza Cueto no lo vio venir. Estaba de viaje cuando estallaron las protestas de las estudiantes universitarias por la igualdad de género y comenzó una escalada que hasta hoy tiene a la agenda feminista en lo alto de las prioridades país. Días después, se sorprendió al verse entre las 100 personas más influyentes del mundo en el avance de la agenda de género global por la plataforma Apolitical. Y esta semana cumplió un ciclo en su carrera a favor de los derechos de la mujer: entregó la presidencia de ComunidadMujer, organización que cofundó hace más de 16 años.

Por lo mismo, sintió que los astros se habían alineado y que no se podía restar de este momento tan particular para el país donde se instala la agenda de igualdad de género, por la que tanto ha trabajado, en el centro del debate. ‘Estamos en un punto de inflexión: todo aquello por lo que hemos trabajado en Comunidad- Mujer se está transformando en prioridad y hay que ponerlo en valor, y mirar con atención los desafíos que vienen’.

Desde su oficina, a una cuadra de Plaza Italia, se entusiasma al hablar de las estudiantes. ‘¡Qué valientes!’, dice y recuerda cuando como alumna de Derecho de la Universidad Diego Portales también sufrió comentarios sexistas de parte de sus profesores. ‘Estábamos en clases y un profesor dijo ‘Bueno, las mujeres que están aquí se van a casar, no van a terminar sus estudios, y no van a ejercer.

Ni se molesten’. Hoy una estudiante no lo toleraría, por discriminatorio, y en buena hora. Creo que todas las mujeres hemos estado expuestas a situaciones de machismo, en distintos grados. Hay algunas a las que les ha tocado muy duro. Y me cuesta entender a esas mujeres que dicen que nunca lo han vivido, tiendo a pensar que probablemente no lo ven, porque vivimos en una cultura en que el sexismo está muy instalado y naturalizado. Por eso hay que identificarlo con claridad y no tolerarlo’, dice.

Reconoce que desde que comenzó el trabajo con ComunidadMujer, hace ya 16 años, empezó a identificar en mayor profundidad las desigualdades de género y a ponerse cada vez más feminista. ‘Probablemente uno es feminista antes de declararlo, porque tienes conciencia de la desigualdad. Pero lo que pasa es que cuando adquieres esa mirada de género, esa perspectiva, observas la realidad con esa nueva información, con un enfoque que te permite identificar las inequidades que van desde comentarios machistas hasta normativas o estructuras discriminatorias. En ese recorrido de ComunidadMujer, todas las que hemos participado, y en la medida que nos fuimos formando e informando, conociendo las investigaciones, la data, profundizando en los temas, nos fuimos poniendo feministas’.

No es fácil situarla políticamente. Es parte de la familia controladora de Latam. Sus hermanos son cercanos a los Piñera, su padre siempre fue DC y está casada con el empresario de izquierda Max Marambio. A ella le incomoda tener que instalarse en alguna vereda, pero sí se reconoce liberal en lo valórico y como tal a favor del aborto en tres causales, ‘son situaciones límites, muy complejas y dolorosas para muchas mujeres’. Forma parte del consejo de la Fundación Iguales y está a favor del matrimonio de dos personas del mismo sexo y de la adopción homoparental. En lo económico, sin embargo, su liberalismo tiene matices. ‘Creo que el mercado por sí solo no resuelve los problemas de igualdad, bienestar y desarrollo y se requiere un rol activo del Estado en estas materias’, explica.

-¿NUNCA TE INTERESÓ TENER UN PUESTO MÁS ACTIVO EN LATAM?

-Hoy soy directora de Costa Verde Aeronáutica, la sociedad controladora de Latam. Sin embargo, mis intereses, desde siempre, han estado vinculados al emprendimiento social y he tenido la oportunidad de impulsar proyectos significativos desde ese espacio. Y tengo cuerda para rato.

Habilidades políticas -¿QUÉ TE PASÓ CUANDO VISTE A ESTAS MUJERES DESNUDAS CON MÁSCARAS Y PANCARTAS?

-Sentí esperanza al ver a las nuevas generaciones en esa lucha, jugadas y decididas, demandando de una buena vez una transformación social tan necesaria en nuestro país. Muchas veces, los movimientos feministas a lo largo de la historia han exaltado la feminidad como poder, como una forma de protesta en sí misma. Pero lo realmente radical no es la forma, sino el cambio cultural profundo que proponen y demandan: terminar con las relaciones asimétricas de poder entre hombres y mujeres.

-¿CREES QUE LAS TOMAS DE UNIVERSIDADES ES LA MANERA ADECUADA PARA LOGRAR NOTORIEDAD PÚBLICA?

-Podríamos discutir si es o no la manera más adecuada, pero dificulto que haya otra más eficiente para instalar la causa de la igualdad de género y la educación no sexista en el centro del debate. De hecho, lo han logrado. Las marchas de las estudiantes han sido detonantes de un movimiento sin precedentes en nuestro país. Y también han presionado por una reacción política transversal sobre la necesidad de ‘hacernos cargo’. ¿Cuántos casos de violencia y abusos graves habíamos conocido antes, sin que nada cambiara? Las estudiantes han instalado en nuestra sociedad conservadora un discurso de igualdad inédito, que ha adquirido una dimensión de cambio cultural impensable hasta ayer.

-LAS MUJERES ESTÁN MÁS EMPODERADAS, PERO DE TODAS MANERAS SE NECESITAN DOS PARA BAILAR UN TANGO. ¿CÓMO VES A LOS HOMBRES HOY DÍA? ¿ESTÁN ESCUCHANDO O NO LO ESTÁN TOMANDO TAN EN SERIO?

-Yo creo que ese es el desafío, el comprender realmente que este es un tema de sociedad, y no un tema de mujeres. Debe instalarse como un desafío país.

Desde hace más de 10 años, la matrícula universitaria supera el 50% de mujeres y eso es una gran revolución. Tenemos como nunca antes más mujeres que hombres egresando de la educación superior. Hay una inversión en las mujeres de nuestro país que no tiene un correlato con su participación en el mercado laboral. Y eso debe abordarse con urgencia. ¿Cómo se entiende, que todas las investigaciones indiquen que la participación de la mujer en el mercado laboral y en el mundo público tiene un impacto muy positivo en la economía, y que no tengamos una legislación adecuada y una normativa que elimine las barreras de acceso y facilite su participación? Confio que este movimiento, que nace por las demandas de una educación igualitaria, derive muy prontamente también en cambios legislativos profundos que permitan una mayor e igualitaria participación y oportunidades de las mujeres en el mercado laboral.

-¿CUÁLES SON LOS PRINCIPALES CAMBIOS QUE VES QUE PODRÍAN IMPULSARSE DE AQUÍ EN ADELANTE EN TEMAS DE GÉNERO?

-La corresponsabilidad. Nuestra tradicional división del trabajo, donde el hombre es considerado el proveedor principal y la mujer la cuidadora por excelencia, debe quedar atrás, porque no responde a la realidad actual. Sin ir más lejos, el número de jefas de hogar se ha triplicado en los últimos 25 años. Todo esto se ve reforzado por una normativa laboral anacrónica, que perpetúa roles tradicionales, impidiendo una mejor y más equitativa participación de las mujeres en el mercado laboral. El resultado: ellas participan menos, con brechas salariales brutales, con pensiones significativamente más bajas y, en definitiva, con muchas menos oportunidades a lo largo de todo su ciclo de vida.

-¿SERÁN CAMBIOS LENTOS?

-Estoy segura de que tendrá efectos profundos. Estamos viviendo un remezón cultural sin precedentes, una ola feminista inédita en su magnitud e impacto, pero todos los cambios culturales son lentos y siempre tienen detractores poderosos que quieren que todo siga igual, por lo que no hay que detenerse y estar alertas frente a posibles retrocesos.

-LA MINISTRA ISABEL PLÁ HA APLAUDIDO LOS MOVIMIENTOS FEMINISTAS. ¿CÓMO LO HA HECHO, A TU JUICIO?

-Pienso que ella ha leído bien su entorno y las movilizaciones. Le ha tocado instalar como prioritario en la agenda de gobierno algo que no estaba como prioridad. Y a mi juicio se ha hecho bien, sus declaraciones han sido acertadas. Se ha mostrado políticamente hábil. Y el desafio es cómo ella instala esta agenda de la mujer como tema país. Sería un éxito que así fuera. Que transversalmente su sector asuma que esta es una bandera que debe tomarse en su total dimensión. Ha sido muy habilosa.

-¿QUÉ OPINAS DE LAS PROPUESTAS DEL GOBIERNO PARA TERMINAR CON LA DISCRIMINACIÓN DE PRECIOS EN LOS PLANES DE SALUD DE LAS ISAPRES? SE CRITICÓ MUCHO QUE EL TEMA NO PASA POR SUBIRLES LOS PLANES A LOS HOMBRES, SINO BAJÁRSELOS A LAS MUJERES.

-El tema es cómo logramos un nuevo marco regulatorio y estructural en el sistema de salud que sea más justo para todos, y que desde luego no discrimine a las mujeres. Las propuestas deben ser analizadas y discutidas en su mérito, pero tengamos claro que solo un 16% son cotizantes de Isapre, el resto mayoritariamente está en Fonasa.

-¿Y QUÉ TE PARECIÓ EL RESTO DE LAS PROPUESTAS DE LA AGENDA DE GÉNERO DEL GOBIERNO?

-Valoro la voluntad política y el llamado transversal del gobierno a hacerse parte de este desafio. Es significativa la reforma constitucional propuesta, que establece como deber del Estado el garantizar y promover la plena igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Destaco también la urgencia a los proyectos de ley contra la violencia de género y la nueva ley de sala cuna, que permitirá finalmente repartir equitativamente el costo de la maternidad entre trabajadores y trabajadoras, lo que tendrá efectos positivos en la participación laboral de las mujeres y en disminuir brechas salariales. Lo que no queda claro y está pendiente es cómo se va a abordar la demanda por una educación no sexista, que debe traducirse en una hoja de ruta concreta, más allá de los protocolos de prevención de abusos en las universidades y establecimientos educacionales, que son relevantes, pero no suficientes.

Piropos

-¿HAY UN LÍMITE PARA LAS DEMANDAS FEMINISTAS? ¿HASTA DÓNDE PUEDEN EMPUJARSE?

¿Crees que tienen límites las demandas de derechos humanos? El Estado no solo debe garantizar derechos a mujeres y hombres, sino también asegurar que puedan ser ejercidos a través de medidas que reconozcan y reparen las desigualdades y discriminaciones que afectan a las mujeres. Se trata no solo de tener una igualdad formal, sino una real. Y esa es una gran tarea que debemos empujar y resguardar todos y todas sin fecha de término.

-HAY QUIENES CONSIDERAN QUE HAY UN RIESGO DE QUE LA SOCIEDAD EMPIECE A VER TODO COMO POLÍTICAMENTE INCORRECTO. SEBASTIÁN LELIO DIJO EN UNA ENTREVISTA QUE TEMÍA POR LA MUERTE DEL EROTISMO.

-El precio de lo políticamente correcto debe comprenderse como necesario, mientras se crean nuevas formas de trato y de entendimiento. Es un acomodo en las relaciones que debe lograrse como tantos otros que hemos tenido en nuestra historia. Hoy no son aceptables los chistes sexistas, como tampoco los chistes racistas, homofóbicos y clasistas. Avanzamos en ese sentido en modernidad, y en definitiva en ser un país más justo y desarrollado.

Y creo sinceramente que el erotismo y la seducción no están en peligro en relaciones de igualdad. Me parece más bien que es al revés.

-¿TE PARECIÓ APROPIADO EL PARTE QUE CURSÓ LA COMUNA DE LAS CONDES A UN SEÑOR QUE LE DIJO A UNA MUJER QUE COMIERA MÁS ENSALADA PARA MANTENER SU LINDA FIGURA? ¿NO ES UN POCO EXAGERADO?

-Yo en lo personal no tengo rollo con que me piropeen en la calle, pero hoy no es aceptable. Las generaciones más jóvenes lo viven de una manera muy diferente, para ellas es violento y por eso celebro que se esté normando. Las mujeres de mi generación nacimos con la idea de que era permitido que un desconocido te gritara “M’ijita rica”, pero hoy hay una generación que no lo tolera y dice basta. Es parte de los cambios culturales que estamos viviendo y me parece valioso que así sea. Entonces, debemos necesariamente regular, y habrá un costo en ello, a lo mejor nos pasamos de rosca en algunas materias, pero en los avances sociales hay una cosa pendular que luego se equilibra y vuelve a su centro, y en la base quedan esos cambios sustantivos de mayor igualdad, que es lo importante.

-¿TE HAS SENTIDO DISCRIMINADA?

-Muchas veces he sentido ese machismo que se cuela, que es transparente, esa condescendencia en las conversaciones, ese machismo que está naturalizado en el interactuar con otros. Hay una desvalorización de lo que dices o haces por el hecho de ser mujer. Ese es el machismo que he vivido, pero tengo claro que hablo desde el privilegio más rotundo.

-¿TIENES ALGUNA ANÉCDOTA O HISTORIA PERSONAL EN LA QUE HAYAS HECHO CLICK CON LAS DESIGUALDADES ENTRE HOMBRES Y MUJERES?

Estudiaba el examen de grado de Derecho en la oficina de mi papá, al que adoro, y él siempre pasaba a darme un beso y saludarme. Una de esas tardes, me debe haber visto muy angustiada y me dijo algo así como “Linda, no lo dé, no se haga problema, mire que tiene igual la vida asegurada”.

-¿TE DIO RABIA?

-Probablemente en ese momento, él no le daba tanto valor a que yo fuera profesional, y estoy segura de que no se lo habría dicho jamás a ninguno de mis hermanos. Lo conceptualizas con el tiempo. Mi papá, que es lo máximo y me ha apoyado siempre en todo, es un machista de libro.

“Hay cosas que ya no dejo pasar”

-¿CONSIDERAS QUE LAS CUOTAS DE GÉNERO SON AHORA MÁS ACEPTADAS QUE ANTES?

-Las cuotas son resistidas por quienes las oponen a la meritocracia, cuando en realidad una cosa no está para nada reñida con la otra. En ComunidadMujer había muchas consejeras que en principio no estaban a favor de las cuotas, pero en la medida que vas revisando evidencia comparada de otros países, y sobre todo cuando no ves ningún cambio, te convences de que las cuotas son una herramienta para generar cambios. Son mecanismos de acción afirmativa, transitorios, que permiten las transformaciones necesarias en las organizaciones. La autorregulación sería estupenda, pero no ha funcionado. Y si no hay sanciones, ni siquiera sociales, por no integrar a mujeres, entonces, ¿cómo hacemos? A mí me parece increíble seguir viendo esas fotos de seminarios o directorios conformados exclusivamente por hombres. Hoy es impresentable.

-COMO EL ACTUAL DIRECTORIO DE CODELCO…

-Una empresa que es y se declara de todas y todos los chilenos. Vaya paradoja. Siento que muy prontamente la sociedad no tolerará más ese tipo de situaciones. Ya vemos que tienen un rechazo importante.

-HAY MUJERES QUE DICEN QUE NO SE SIENTEN DISCRIMINADAS, PERO EN LA PRÁCTICA GANAN MENOS…

-Es que vivimos en una sociedad donde están muy naturalizadas estas diferencias, entonces no las ves hasta que realmente te pones mucho más atenta. Hay cosas que hasta hace un tiempo atrás las dejaba pasar y hoy me es muy dificil. Al final del día, lo que debemos buscar es que las nuevas generaciones, nuestras hijas, vivan con las mismas oportunidades y libertades y puedan desplegar todos sus talentos.

Esperanza habla desde el plano personal: tiene tres hijas mujeres, de 21, 24 y 27 años. Y espera que la realidad que les toca vivir sea de mayor igualdad, muy diferente a la que viven muchas mujeres en Chile hoy.

-¿SIENTES QUE ESTÁ MÁS INCORPORADA LA IGUALDAD DE GÉNERO EN LAS NUEVAS GENERACIONES?

-Vienen con un ADN distinto, más igualitario, pero en el día a día pareciera que es poco lo que está cambiando: nuestros últimos estudios indican que ellas son las que dedican considerablemente más horas a las tareas de cuidado y labores domésticas, y eso es lo que está en la base de la desigualdad.

Recuadro :
‘NUESTRA NORMATIVA LABORAL ES ANACRÓNICA Y PERPETÚA ROLES TRADICIONALES IMPIDIENDO UNA MEJOR Y MÁS EQUITATIVA PARTICIPACIÓN DE LAS MUJERES EN EL MERCADO LABORAL’.

Además de participar del directorio de ComunidadMujer, Esperanza Cueto preside la Fundación Colunga y es directora de Costa Verde Aeronáutica S.A. También, es miembro del Board del Friends of Catholic University e integra el Consejo Consultivo de América Solidaria Chile, de Fundación Iguales y del Centro de Políticas Públicas de la Universidad Católica. Es parte del Consejo Consultivo Social del Centro de Conflicto y Cohesión Social COES y del Consejo Consultivo empresarial de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Concepción. A su vez, participa del Grupo Asesor Experto del Laboratorio de Gobierno.

“CREO QUE EL MERCADO POR SÍ SOLO NO RESUELVE LOS PROBLEMAS DE IGUALDAD, BIENESTAR Y DESARROLLO, Y SE REQUIERE UN ROL ACTIVO DEL ESTADO EN ESTAS MATERIAS”.

“En Chile hay poca cultura filantrópica”

La semana pasada, la Fundación Colunga, que Esperanza Cueto preside, recibió el Premio “Amigos de la Marca España”, distinción entregada por el gobierno español, por su destacado trabajo en promover el desarrollo social, a través de programas de educación y superación de la pobreza.

Colunga es una fundación de la familia Cueto que nació hace cinco años, con la convicción de que es posible una sociedad más justa. “Nos comprometimos a promover capacidades y oportunidades entre las personas más excluidas. Y nos propusimos trabajar focalizando, midiendo y evaluando nuestras intervenciones. Tenemos este ADN empresarial que permea en nuestra manera de trabajar, en cómo miramos la escalabilidad de los proyectos y, principalmente, en cómo ellos pueden incidir en mejores políticas públicas.

-¿Una nueva forma de filantropía?

-Hemos avanzado en nuevos modelos de inversión, que buscan generar mayor impacto social. Hemos aprendido que no solo el financiamiento es lo que genera valor, sino también involucrarnos en las iniciativas, dar mayor asistencia técnica y avanzar en comprender la complejidad de las problemáticas sociales, buscando soluciones conjuntas. Las palabras claves a mi juicio son innovación y colaboración, y desde Colunga estamos trabajando con las organizaciones de la sociedad civil y con otras fundaciones, desde esa mirada.

-¿Ves a los empresarios locales comprometidos con proyectos sociales en Chile °falta más? ¿Crees que en Chile hacen falta más proyectos de este tipo?

-Los desafios que tenemos como sociedad son enormes y complejos: la pobreza, la infancia vulnerada, los infractores de ley, la migración, los NINIs, la interculturalidad, la violencia contra la mujer, por nombrar algunos. ¿Realmente puede el Estado solo hacerse cargo de esto? Definitivamente no, el Estado ha demostrado ser poco eficaz. Por eso el mundo privado y la sociedad civil también están llamados a ser parte de estos desafios país, debemos trabajar colaborando con el Estado, generando alianzas público-privadas que nos permitan desarrolar mejores políticas públicas.

-Hace poco Harvard situó a Chile entre los países con menor gasto filantrópico ¿Qué nos falta?

-En general hay poca cultura filantrópica, sin embargo, en los últimos años hemos visto un crecimiento mayor de fundaciones y de ONG, y esas son buenas noticias. Nuestra legislación no facilita las donaciones, ahí tenemos una piedra de tope importante, pero creo que tampoco se ha instalado la importancia del rol del mundo privado como promotores de iniciativas que generen bienes públicos. Considero que además no tenemos incorporado el hecho de que como ciudadanos privilegiados, debemos devolver a la sociedad las oportunidades de las que hemos gozado, solidaridad que sí está presente en países desarrollados.

Link: http://www.capital.cl/poder/2018/06/07/151239/esperanza-cueto-he-sentido-ese-machismo-que-se-cuela/

X