Víctor Beltrán - CIPER
27 / 03 / 2026
“Si bien es apresurado sostener que el recorte en seguridad se traducirá mañana en más homicidios o menos patrullaje, tampoco es serio pedir fe ciega. Si se reducen recursos en personal, mantención, vehículos, inversión y programas territoriales, corresponde explicar con precisión qué funciones se preservan, cuáles se postergan y por qué el gobierno cree que la capacidad operativa del sistema no sufrirá un deterioro relevante (…) Aquí está el punto incómodo de la discusión: el recorte ocurre sobre una estructura que venía siendo fortalecida y que empezaba a mostrar algunos resultados”.
“El actual gobierno instaló, desde la campaña, la seguridad como eje central. La presentó como urgencia nacional, como quiebre respecto del pasado y como razón para reordenar las prioridades del Estado. Pero, al momento de ajustar el gasto, esa urgencia fue tratada como un ítem más. Se instala un relato de crisis para gobernar, pero al asignar recursos se actúa como si esa crisis no exigiera un trato distinto. Ahí está la inconsistencia. No es serio hablar de crisis y recortar donde esa crisis se juega”.
