Francisca Vargas - CIPER
28 / 04 / 2026
“Más allá de sus deficiencias técnicas, hay un elemento que sintetiza el problema: la crueldad. Crueldad al desproteger y discriminar arbitrariamente a un grupo de niños solo por la nacionalidad de sus padres; crueldad al tirar por la borda el trabajo de cientos de personas en la erradicación de la apatridia en Chile; crueldad al pretender privarles de un derecho humano, básico y fundamental como es adquirir la nacionalidad del lugar donde se nace, especialmente en un contexto global marcado por la migración forzada; crueldad por promover discursos de protección a las infancias pero solo para las «elegidas» o propias. En fin, crueldad por promover remolinos azules que giran solo para algunos, mientras los otros se quedan mirando”.
