Martín Vila - El Dínamo
12 / 05 / 2026
“Lo que se cuestiona aquí no es el sistema, sino la racionalidad de una medida que transfiere cerca de $22.000 millones anuales a empresas que no invertirán un peso más. A veces la mejor política tributaria consiste, simplemente, en no ser espléndido con quien ya está cómodo. Pero claro, eso requiere decirle que no a alguien. Y al parecer, decirle que no es perfectamente posible. Solo hay que elegir bien a quién”.
“Según un oficio del propio Ministerio de Hacienda dirigido a los ministerios sectoriales, la estrechez fiscal que impide mantener intactos programas como la Alimentación Escolar, la PGU, la Pensión Básica Solidaria de Invalidez, el Bono de Invierno o el subsidio habitacional, propone recortes del 15% en 260 planes sociales orientados a la población de menores recursos. La misma estrechez fiscal que, al parecer, no alcanza a revisar los aproximadamente $22.000 millones anuales que se le regalan, sin contraprestación, a las concesionarias. Es una geometría curiosa la del fisco chileno: aprieta por abajo, regala por arriba, y llama a todo eso equilibrio presupuestario”.
