La Segunda | Juan Enrique Vargas cuestiona el uso de audiencias públicas ante las cortes para elegir fiscales regionales

Este mediodía se reunirán 43 ministros de las cortes de Apelaciones de Santiago y San Miguel para escuchar las propuestas de los seis candidatos a fiscal regional de la zona Metropolitana Centro Norte, quienes cerca de las tres de la tarde votarán uno a uno, yen forma pública, por dos preferencias, generando entre todos una terna de la que el fiscal nacional, Jorge Abbott, elegirá al sucesor de Andrés Montes.

Diseñado a inicios de la reforma a la justicia buscando ser transparente e imparcial, hoy el proceso de elección es cuestionado tanto por el ex fiscal nacional Guillermo Piedrabuena, el director de Chile Transparente Alberto Precht como por uno de los impulsores de la reforma procesal penal, el académico de la UDP Juan Enrique Vargas: este último estima que el mecanismo debe recoger elementos del sistema de Alta Dirección Pública, “con definición previa del perfil del cargo y participación de empresas especializadas en evaluaciones gerenciales”.

El “rito” de la audiencia pública

Por auto acordado del Poder Judicial, los ministros sólo pueden conocer las propuestas de los candidatos en audiencia pública, en la que pueden exponer de 10 a 15 minutos su proyecto (el tiempo se decidirá hoy). Además, está vedado recibirlos antes en citas privadas.

Sin embargo, Piedrabuena cuestiona la utilidad de la audiencia: “No hay tiempo para exponer un programa, en la práctica no hay preguntas y respuestas, y da la impresión de que para los ministros ella es una pérdida de tiempo”.

Vargas, quien en 2015 fue candidato a fiscal nacional, va más allá: “Las audiencias públicas se transformaron en un rito y no son un mecanismo apto para captar información. La decisión final de voto está desligada de ese proceso formal y ya está tomada de antes en base al conocimiento que los ministros tienen de los candidatos. O, peor aún, de la actuación de intermediarios que proveen a los ministros información sobre los postulantes, que no es pública ni contrastable, pero muchas veces forman un juicio”.

“Muchos ojos mirando”

Argumentando que se darían mayores garantías a los candidatos, en 2010, la Corte Suprema decidió que la votación de los ministros fuera pública y se diera a conocer por quién optó cada quién.

El presidente de Chile Transparente, Alberto Precht, cree, sin embargo, que esta modalidad puede estar influyendo negativamente, dada la importancia del cargo. “Los fiscales regionales, como los jueces y notarios, son posiciones muy claves. Son muchos los ojos que están mirando y quieren que una persona más afín a sus ideas llegue a esa posición”, plantea.

En un contexto así, dice, “es dable revisar si lo público del voto está cumpliendo con su objetivo último, que es que se elija a las mejores personas”. Y añade: “La transparencia en sí misma no siempre va a ser la mejor alternativa, porque podría oponerse a la libertad del ministro para votar, obviando otro tipo de presiones”.

Sólo candidatos internos

En esta elección, los postulantes a la Centro Norte han ido en descenso: si en 2010 hubo 11, hoy son seis y todos trabajan en el Ministerio Público: los fiscales Tufit Bufadel, Ximena Chong, José Morales, Raúl Guzmán, Julio César Ruiz y el ex fiscal y director ejecutivo de la zona metropolitana occidente, Xavier Armendáriz.

Contando posibles votos, en la Fiscalía Nacional y en el Poder Judicial manejaban una terna probable con Guzmán, Morales y Bufadel. Pero un cambio de imprevisto en la conformación del Pleno podría estrechar el resultado: los ministros Rommy Rutherford y Hernán Crisosto salieron en comisión de servicios y serán reemplazados por las juezas Karen Atala y Verónica Sabaj como suplentes.

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