Qué Pasa | Las nuevas áreas de ejercicio – Marcelo Montero

Ya no basta con cubrir las áreas tradicionales del derecho como lo es el tributario, el penal, minero o de contratación pública Hoy los estudios que prestan estos servicios deben actualizarse y adecuarse a la sociedad y al mercado, lo que implica que los abogados tienen la tarea de familiarizarse con esta realidad.

Así, han surgido áreas como la de responsabilidad penal de las empresas o también llamado compliance criminal, la de ciberseguridad y la de medioambiente.

“Hoy los litigios ambientales han tomado mucha más fuerza que hace 10 años”, dice el socio de la firma de abogados Carey, Jaime Carey. “Eso ha llevado a que los estudios tengan que ir creciendo fuertemente, ya que cada vez el mundo, y también las empresas chilenas, están enfo cados en ese tema”, agrega.

La tecnología también ha tomado relevancia. Para la abogada y socia de B&G Abogados, Paola Bruzzone, lo que se comienza a ver es una mayor especialización de los abogados en materias tecnológicas, ligadas al manejo y protección de datos o los desafíos tributarios que las nuevas tecnologías suponen. “Se trata de cambios de paradigma en que la estructura legal clásica no alcanza a cubrir todos los supuestos”, explica la abogada, agregando que este proceso es similar al que se produjo con la sofisticación financiera.

En ese contexto, el director de la Escuela de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), Manuel Antonio Núñez, explica que pese a que la tecnología es un área que está teniendo mayor penetración en las regulaciones legales, “Chile va algo más atrás que varios países de la región y que buena parte de los países de la OCDE, porque todavía falta en el país una agencia de protección de datos y recién se está discutiendo la constitucionalización del derecho a la protección de datos personales”.

Por lo mismo, las universidades están adaptando sus mallas curriculares y realizando reformas estratégicas para que los futuros abogados tengan las capacidades para responder ante las nuevas tendencias. Según cuenta el decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Diego Portales, Marcelo Montero, “la profesión legal se ha transformado profundamente en el último tiempo, y esa transformación se acelerará en los años que vienen”. De esa manera argumenta—, los abogados no solamente deberán contar con los aprendizajes obtenidos, sino que también deben estar familiarizados con las tecnologías que están impactando en el ejercicio de la profesión. Sin embargo, a su juicio, el problema radica en que en nuestro país la carrera de Derecho es tradicional, lo que le imprime un rasgo conservador. “Por esa razón, las universidades están respondiendo a estas nuevas áreas con cursos electivos, seminarios o charlas, todo incipiente”, asegura.

Por su parte, el decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, Alejandro Romero, señala que “cuando existen nuevas leyes, estas se incorporan en los programas de los cursos de la malla, y si un sistema jurídico adquiere entidad suficiente, se transforma en un curso de especialización”, en el que se plantean temáticas relacionadas, por ejemplo, a la legislación ambiental, blockchain y derechos informáticos.

En la Universidad de Chile, más allá de hacer cambios particulares en la malla incorporando nuevos cursos, están abocados a reformas transversales. “Ejemplo de ello es el Plan de Mejoramiento a la Investigación, que tiene como objetivo no sólo potenciar la producción científica académica, sino que también promover la investigación científica en etapas tempranas de la formación profesional”, asegura el decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, Davor Harasic. Mientras, la Facultad de Derecho de la Universidad Católica hizo modificaciones a su malla. “El objetivo fue buscar que el currículo refleje el perfil de egreso buscado para nuestros alumnos y que los conduzca efectivamente hacia este, de transitar hacia una enseñanza mucho más reflexiva sobre los problemas jurídicos en estudio, potenciar la dimensión práctica de la enseñanza del derecho y la investigación, y plasmar una visión integral sobre los cursos de la malla, propendiendo a la coherencia en el orden de las materias”, explica el decano de la Facultad de Derecho de la UC, Carlos Frontaura.

Las universidades también ofrecen programas de postítulo para actualizar conocimientos en áreas no tradicionales. Por ejemplo, la Universidad de Chile cuenta con diplomas de postítulo en Derecho Ambiental, Instrumentos de Gestión Ambiental y Nuevas Tendencias; uno en Ciberseguridad y uno en Derecho de los Pueblos Indígenas, Territorio y Procesos de Diálogo e Implementación de la Consulta del Convenio 169. Mientras, la UC cuenta con diplomados en Propiedad Intelectual, entre otros.

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