Richard J. Goldstone repasó los aciertos de los tribunales Ad-Hoc en Cátedra Jorge Huneeus

El jurista sudafricano dictó la charla “Los Tribunales Penales de Las Naciones Unidas para la ex Yugoslavia y Ruanda: Lecciones para la Corte Penal Internacional”.

 

En su versión 2017, la Cátedra de Derecho Constitucional Jorge Huneeus del Programa de Derecho Público UDP, tuvo como invitado especial al jurista sudafricano Richard J. Goldstone, quien presentó la conferencia “Los Tribunales Penales de Las Naciones Unidas para la ex Yugoslavia y Ruanda: Lecciones para la Corte Penal Internacional”.

En ella, Goldstone expuso las principales lecciones que la Corte Penal Internacional (CPI) podría aprender de los Tribunales Penales Internacionales de las Naciones Unidas (TPI), especialmente los Tribunales Ad-Hoc de la ex Yugoslavia y Ruanda, de los cuales fue Fiscal Jefe.

Al respecto, el jurista recordó que los Tribunales Ad-Hoc son creados por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas desde 1945 con el objetivo de condenar crímenes de lesa humanidad adjudicados a países o naciones que no figuran dentro de los afiliados a la CPI. En ese contexto, uno de los mayores logros de los Tribunales de Ruanda y la ex Yugoslavia fue expandir la ley, lo que permitió que se reconocieran como crímenes de guerra delitos como las violaciones masivas.

Teniendo ese primer logro en consideración, el jurista abordó las diferencias y similitudes que existen entre ambas figuras de derecho internacional, siendo una de las mayores divergencias que a los Tribunales Ad-Hoc se les dice qué asuntos atender, mientras que la CPI tiene jurisdicción en 124 estados que son parte del Estatuto de Roma. Otra de las diferencias, apuntó Goldstone, es que los tribunales Ad-Hoc no tienen salas de cuestiones preliminares, lo cual acelera los procesos de las sentencias.

Dentro de las semejanzas, Goldstone destacó que ambos tribunales dependen del apoyo de los gobiernos de los países que investigan, ambos están ubicados lejos del escenario de los crímenes y comparten el mismo objetivo: la búsqueda de la verdad.

En cuanto a las lecciones aprendidas y que servirían de referencia para mejorar, según el jurisconsulto sudafricano, en los Tribunales de Ruanda y la ex Yugoslavia se esperó demasiado para dictar algunas sentencias, tanto que algunos acusados estuvieron hasta dos años en la cárcel esperando un veredicto.

En tanto, un cambio que la CPI debería considerar en palabras de Goldstone, es el establecer sedes de acercamiento en los países investigados, para que la ciudadanía pueda conocer la ley y lo que se está haciendo en los casos de violaciones a los derechos humanos. En ese sentido, el papel de los medios de comunicación también sería crucial, ya que son estos los encargados de aportar información relevante y veraz sobre las sentencias que se están llevando a cabo, y, según Goldstone, la CPI hasta el día de hoy no ha tenido relaciones muy abiertas y transparentes con los medios.

El tema de las cuestiones preliminares también serviría de lección para la CPI. Conforme afirmó el ex Fiscal Jefe de los tribunales de Ruanda y la ex Yugoslavia, no es buena práctica arrastrar los casos y hacer investigaciones preliminares, ya que generan desconfianza y confusión en los afectados.

A modo de cierre, Goldstone aseveró que “la CPI es una institución necesaria, pero el rol de los países que la conforman es hacerla fuerte. La Corte debe hacer su trabajo con la esperanza de que países como India y China algún día se sumen”.

 

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