Tomas Vial expone en comisión de la Cámara de Diputados que revisa acusación constitucional contra ministros de la Corte Suprema

A título personal, el profesor e investigador del Centro de Derechos Humanos UDP, Tomás Vial, se presentó ante la comisión que revisa la acusación constitucional contra tres ministros de la Corte Suprema, tras fallos que concedieron la libertad condicional a condenados por delitos de lesa humanidad.

El académico dio su opinión como experto en Derecho Constitucional, centrándose en la causal de abandono de deberes.

“No puede ser el notable abandono de deberes solo un acto o una resolución; no puede ser una sentencia, porque caemos directamente en la prevaricación; tendría que ser una práctica constante que infringiera los deberes de la jurisdicción de hacer, conocer, fallar y cumplir lo fallado; es decir, una conducta permanente de grave incumplimiento notable de los deberes que implican la jurisdicción que es la competencia propia de los tribunales, que en el fondo es lo que permite diferenciarnos del tipo exacto de la prevaricación que habla de dejar de aplicar la ley cuando está claramente expresa. Tendría que ir en ese sentido el concepto de notable abandono de deberes, en la medida en que sea consistente”, expuso el académico.

Y finalizó diciendo que “puede que tengamos fallos de los tribunales que no respeten y aseguren los derechos humanos; de hecho, los hay constantemente en la historia. Pero lo que sí está claro –y diría que esa es la apuesta de la Constitución con buen sentido- es que si tenemos tribunales dependientes del poder político, la protección de los derechos humanos se debilita en un grado mayor. No en un caso, sino en todos aquellos en los cuales esté envuelto el interés político, y la experiencia en América Latina ciertamente lo demuestra”.

Agregó que “entre una interpretación que deje a unos ministros, quizá, parcialmente no responsables en algún grado hipotético y aquella que proteja la independencia del Poder Judicial frente al poder político, creo que la Constitución ha optado por lo segundo, porque, a la larga, un Poder Judicial independiente es un fundamento de la protección de todos los derechos fundamentales, y sabemos que, una vez que ello se pierde, es tremendamente difícil recuperarlo”.

Revisa su intervención completa acá (página 9 a la 15).

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