Francisca Paredes e Ignacio de la Huerta participaron de Linkage Program en la Universidad de Yale
17 / 03 / 2026
La edición 2026 del Owen Fiss Latin American Linkage Program de la Universidad de Yale, iniciativa de intercambio impulsada por la Facultad de Derecho de la universidad estadounidense donde participan estudiantes de Chile, Argentina y Brasil, tuvo como representantes de la Universidad Diego Portales a Francisca Paredes Herrera e Ignacio de la Huerta Fernández, estudiantes de la Escuela de Derecho UDP.
En total, diez estudiantes de las universidades partner de Yale participaron del programa, que tiene como objetivo entregar una oportunidad inmersiva a los participantes de vivir una educación y práctica de la mejor calidad y crear amistades que durarán a lo largo de las generaciones. El Linkage Program consiste en realizar investigación personal, observar clases y reunirse tanto individual como grupalmente con docentes y líderes estudiantiles de Yale. Además, Carlos Rosenkrantz, de la Corte Suprema de Argentina viajó a New Haven por una visita personal al profesor Fiss y discutió con las y los estudiantes su visión del rol de un juez durante tiempos turbulentos.
El grupo también vivió la experiencia estudiantil en Yale, siendo parte de distintos eventos culturales y deportivos, desde la presentación de la Yale Philharmonia, partidos de básquetbol femenino y masculino, y una visita al Leitner Family Observatory. Su experiencia se enriqueció al vivir con las y los estudiantes de Derecho que visitarán Latinoamérica durante su receso de verano.
“Las actividades consistían, básicamente, en asistir a la universidad como un estudiante más de Yale: podíamos entrar libremente a las clases y charlas que quisiéramos, teníamos reuniones privadas con profesores y alumnos de la facultad. Los propios estudiantes también organizaban distintas actividades para nosotros, en las que podíamos conversar y compartir un buen momento todos juntos. Algo que también me gustó mucho es que nos alojamos con estudiantes de Yale, lo cual fue una experiencia muy especial, ya que fue como formar una pequeña familia con cada uno de nuestros anfitriones”, detalla Francisca Paredes.
Para ella, “el programa fue una gran experiencia académica. Lo que más valoro es haber podido conocer cómo son las clases en esa facultad y cuál es la dinámica entre alumnos y profesores; fue algo muy especial e interesante de observar y vivir de primera mano. Me gustó mucho aprender sobre su sistema jurídico y participar en discusiones de alto nivel respecto de los problemas que actualmente están atravesando como país. Finalmente, valoro enormemente haber tenido la oportunidad de conversar con algunas de las grandes mentes de Yale Law School. En lo personal, sin embargo, lo que más destaco es haber podido generar vínculos y conocer a grandes personas. Todos me parecieron muy brillantes, y valoro mucho cada conversación y amistad que surgió durante esa experiencia. Por supuesto, también fue muy enriquecedor conocer nuevos lugares del mundo, algo que siempre me apasiona, especialmente en un país tan multicultural como Estados Unidos”
“Creo que estar en otro país, en otra universidad y desenvolviéndome en otro idioma me dejó muchísimas enseñanzas. Salir de la zona de confort siempre es una buena oportunidad para crecer, tanto como persona como en el ámbito profesional”, destacó.
“Las actividades consistían principalmente en reuniones con profesores de gran prestigio, todos ellos con una larga y destacada trayectoria. En esas reuniones pudimos participar, hacer y responder preguntas. También había muchos eventos de índole más turística y cultural, en los que recorrimos la ciudad y el campus, y conocimos la historia de Yale. También hubo una visita al observatorio, eventos deportivos y un concierto de cámara que me emocionó mucho. Respecto a las clases y eventos, uno podía organizarse con su anfitrión y con los alumnos que iba conociendo para ir a casi cualquier clase, lo cual es muy motivador por la cantidad de temas que se estudian en la facultad. Yo, por ejemplo, asistí a muchas clases de libre competencia, análisis económico y derecho penal económico”, comentó Ignacio de la Huerta.
“Lo que más valoro es la posibilidad de viajar, ya que me ofrece nuevas perspectivas y me obliga a empezar a pensar de manera distinta. También valoro muchísimo la posibilidad de acceder a una universidad de tan alto nivel y a profesores tan brillantes, así como la oportunidad de entender el contexto que vive la gente en EE.UU., su cultura jurídica, cómo ven el derecho de manera diferente y cómo el mito fundacional del pueblo estadounidense está profundamente arraigado en un tipo específico de relaciones de poder y cómo eso los ha llevado a su situación actual”, señaló.
“Cuando viajo, siempre me interesa ver la realidad socioeconómica, y me sorprende que a pocas cuadras de una universidad tan rica como Yale haya barrios marginales. Antes de ir no tenía ninguna expectativa respecto al viaje más que hacer amigos y conocer gente amable, y eso fue exactamente lo que encontré. Estoy orgulloso de haber podido forjar lazos tan valiosos y mantener conversaciones tan profundas con mis nuevos amigos de Chile, Argentina, Brasil, EE.UU. y otras partes del mundo”, agregó De la Huerta.
“Creo que una gran enseñanza que me llevo es aprender a confiar en mí y en mis capacidades, y saber que se puede apuntar a lo más alto, pero sin dejar de ser humilde, algo que ocurre naturalmente al rodearse de gente tan brillante. Una experiencia como esta nos obliga a ser independientes y a afrontar desafíos en un lugar completamente nuevo y distinto, en un idioma extranjero, pero eso nos hace crecer. También ayuda a pensar el derecho de otra manera el descubrir un mundo jurídico completamente distinto y desechar ideas preconcebidas sobre un país tan importante e influyente como lo es EE.UU. Creo que esta experiencia conlleva muchas enseñanzas que necesariamente toman un tiempo en ser digeridas”, cerró.
