Coloquio debatió si proyecto que regula declaración de NNA como víctimas y testigos en proceso penal podría afectar debido proceso

DSC_6885Un apasionado intercambio en torno al proyecto de ley que regula la declaración de niños, niñas y adolescentes en el proceso penal, se vivió en el coloquio sobre el tema organizado por el Programa de Reformas Procesales y Litigación UDP,  cuyos protagonistas fueron  el profesor de derecho UDP, Mauricio Duce,  y el Jefe de la división jurídica del Ministerio de Justicia y abogado UDP,  Ignacio Castillo.

Actualmente  la iniciativa  se encuentra en segundo trámite constitucional  luego de haber sido despachado por el Senado y aprobada en general y de manera unánime por la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento de la Cámara de Diputados, el pasado mes de  marzo.

El proyecto propone cambios significativos en la forma en que niños, niñas y adolescentes víctimas y testigos de ciertas categorías de delitos deben ser tratados en el proceso penal,  especialmente en cómo deben prestar declaración en sus diversas etapas. Sin embargo, a  juicio de los organizadores de la actividad,  “junto con satisfacer algunos valores muy significativos, como el interés superior del niño y la protección de su integridad física y psicológica, también tensiona la vigencia de algunas garantías y principios sobre los que se ha construido nuestro modelo procesal acusatorio, como por ejemplo el derecho de defensa”.

En esa perspectiva el académico UDP realizó un análisis crítico del mismo, al  que describió como bien intencionado, “pero muy problemático en la forma de articular soluciones y que incluso desconoce respuestas que el legislador ya ha ofrecido en forma reciente”.  A su juicio,  algunas normas aprobadas en la denominada agenda corta anti delincuencia “bastarían para generar una práctica virtuosa que asegure los derechos en juego” (evitar la victimización secundaria de un grupo vulnerable como los NNA, y el derecho al debido proceso y a la defensa).

Los cuestionamientos apuntaron principalmente a la regulación de la declaración judicial, a la homologación de los NNA testigos con las víctimas, y a la ausencia de distinción respecto de los adolescentes. De acuerdo al proyecto, los NNA no deberán declarar nunca en la sala de audiencia en la que se realice el juicio, sino en una especialmente acondicionada en la que sólo estarán presentes el menor de edad y un entrevistador especializado. Dicha declaración será tomada bajo la dirección y del juez, quien recibirá las preguntas de los intervinientes  y  las transmitirá al entrevistador, el cual será el encargado de plantear las preguntas en un lenguaje y modo adecuados a la edad, madurez y condición especial del declarante.

“Esta regla es tan fuerte que incluso la excepción que se propone no permite declarar en la sala de audiencia”, aun si el involucrado decidiera libre y espontáneamente hacerlo, afirmó Duce. Sin embargo enfatizó, lo más grave, es que “se presenta un problema de un conflicto severo con derechos fundamentales”. No se considera que detrás de la regla general de declaración de víctimas y testigos del Código Procesal Penal  hay también derechos fundamentales comprometidos que deben ser ponderados, explicó, como el derecho de confrontación en dos dimensiones básicas: el denominado face to face o el derecho a que testigos adversos declaren en presencia física del acusado y el derecho a contra examinar. En ese sentido, subrayó, “Hay buenas razones para sostener que la interpretación que se hace en los EE.UU de esta garantía debiera ser la que impere en Chile”, concluyó.DSC_6912

La postura contraria representó el abogado Ignacio Castillo, quien señaló que en términos de derecho comparado, el proyecto se acerca más bien al modelo sudafricano. En su férrea defensa del mismo, señaló que la entrevista investigativa es una herramienta de la investigación y no de la defensa. La haría un sujeto externo especialmente capacitado para ello (incluso el Ministerio de Justicia llevaría un registro de ellos). El entrevistador sería el mismo en estar presente en la sala contigua durante la audiencia judicial, para recibir las preguntas y las traducirlas a un leguaje comprensible para el niño. En ese sentido “es  un co ayudante de los intervinientes”, precisó, tanto de la parte acusatoria como defensiva.

Por otro lado, indicó, es importante que el niño o niña inicie su proceso de reparación a la brevedad posible por lo que “la gracia que tiene la prueba anticipada es que el niño se libere y pueda comenzar su proceso de reparación”.

El objetivo central de la iniciativa es evitar la “victimización secundaria” de los NNA, enfatizó, respetando la preferencia por la autonomía progresiva de éstos, pero nunca llegando a un cara a cara o face to face. En su opinión, la experiencia empírica y comparada demuestra dicho modelo no facilita la búsqueda de la verdad en este tipo de casos.

Más de 40 personas asistieron al coloquio – un lleno inhabitual en este tipo de actividades –  lo que demuestra interés que despierta el tema en la comunidad legal.

 

X